octubre 23, 2006

La Burra de Balaam y la Guerra Espiritual

La Burra de Balaam y la Guerra Espiritual
Del miedo a la confianza
©2006Milton Acosta

La irónica y divertida historia de la burra parlanchina de Balaam nos enseña una lección muy importante para el cristianismo evangélico de América Latina y para la construcción de una teología bíblica sobre la seguridad del cristiano contra los ataques del Adversario. Lo siguiente es lo mínimo que podemos afirmar con respecto a una historia bíblica tanto curiosa como única, la cual hay que disfrutarla para comprenderla, por lo menos en parte.

Estando en las llanuras de Moab, antes de entrar a la tierra prometida, el pueblo de Israel pasa diversas pruebas de la fe, algunas de las cuales reprueban. En esas, hay un ataque que se cierne contra ellos inadvertidamente: Balac, un rey enemigo de Israel, contrata al profeta Balaam para que los maldiga. Balac está convencido del poder de tal maldición para acabar con Israel.

Todo parece indicar, y los académicos lo confirman, que el Balaam hijo de Beor de la inscripción de Deir ±Alla es el mismo Balaam hijo de Beor de Números 22–24.[1] Balaam es pues un individuo extraordinario: es probablemente el personaje bíblico más antiguo documentado en fuentes extra-bíblicas y su texto es el escrito profético original más antiguo conocido.[2] Según el texto bíblico, Balaam[3] es un vidente con una reputación establecida: “el que tú bendigas bendito quedará, y el que tú maldigas maldito quedará,” dice el asustado rey Balac (Num 22:6). Pero Dios detiene a Balaam y le advierte que no puede maldecir a Israel “porque bendito es” (Num 22:12). Balaam trata de obedecer a Yavé, pero el temor de Balac es tal que insiste una y otra vez que vaya. Dios entonces le dice ahora a Balaam que vaya, pero sólo hará lo que se le indique (Num 22:20).

La historia es confusa porque después de darle Dios permiso a Balaam para que vaya, la ira de Dios se enciende porque va (Num 22:22). Entonces el ángel se le interpone en el camino; Balaam no ve el ángel, pero la burra sí. La burra se asusta, no quiere caminar, se aparta del camino y termina lesionando la pierna de Balaam. El vidente, que no ve, se enoja y le pega a la burra con un palo. Yavé abre la boca de la burra y ésta le reclama a Balaam por su comportamiento. Esta burra es uno de dos animales en la Biblia que hablan (cp. Génesis 3).

Otra vez le dice Dios a Balaam que sí puede ir, pero que sólo dirá lo que él le diga. Y así fue. Balac prepara todo para que su profeta contratado le maldiga a Israel, pero todo lo que sale de la boca de Balaam para Israel son bendiciones. La razón está en el poema de Balaam: quien bendice y maldice es Dios (Num 23:8). Mientras todo esto sucede Israel “habita confiado” (Num 23:9; cp. Jue 18: 7, 10, 27), es decir, ni se dan cuenta de lo que otros están tramando contra ellos.

¿Puede el pueblo de Dios ser atacado por fuerzas del mal cuando está “descuidado”? La respuesta, según esta historia, es que Dios es el responsable de proteger al su pueblo de esos ataques como maldiciones o cosas por el estilo. El resto de la historia de Números y de toda la Biblia, realmente, muestra que lo que al pueblo de Dios más debe preocuparle es la obediencia diaria, consistente y sostenida. Cuando Israel fracasó, como nación o como individuos, fue por otro tipo de descuidos: David con Betsabé, la adoración a Baal en tiempos de Elías y Eliseo, las injusticias contra los pobres en tiempos de Omri (en el norte) y en tiempos de los profetas pre-exílicos (en el sur); los ejemplos abundan. Por otro lado, aún cuando sí suceden los ataques, estos no están fuera del control de Dios. Hasta en el caso de Job, Satanás sólo puede hacer lo que Dios le permite.[4] El enemigo ataca sistemáticamente y poco a poco, no siempre de golpe como lo imaginamos. No hay que huir, ni temer, sino resistirlo estando firmes en la fe (1 Pedro 5:8–11; Santiago 4:7; 1 Timoteo 1:19; 6:21).[5]

En conclusión, la estrategia de atemorizar a la gente con un enemigo tanto misterioso e impredecible como cruel y despiadado no es solamente arma de los gobernantes para ganar elecciones y reelecciones, sino también de predicadores y escritores cristianos que sin culpa o con ella, producen temores e incertidumbres que la Escritura, gracias a Dios, no promueve. Como se ve en la historia de Balaam, no solamente Dios no permite que se maldiga a Israel, sino que convierte la maldición en bendición.
[1]La conversión de Balaam al yahvismo (Num 22–24) y su teología (Num 31:8, 16) son temas controvertidos, pero no son los que nos interesan en el momento. Para una perspectiva reciente, véase Harriet Lutzky, "Ambivalence toward Balaam," Vetus Testamentum 49, no. 3 (1999).
[2]Véase el texto completo de “El Libro de Balaam” en Baruch A. Levine, "Deir ±Alla," in The Context of Scripture: Monumental Inscriptions from the Biblical World, ed. Jr. William W. Hallo and K. Lawson Younger (Leiden: Brill, 2000). Detalles sobre el hallazgo y recuperación del texto pueden encontrarse en André Lemaire, Fragments from the Book of Balaam Found at Deir Alla(Biblical Archaeological Society Only Online, accessed Octubre 4 2006); available from http://www.biblicalarchaeology.org/Jordan/bswbJordanSubPage.asp?PubID=BSBA&Volume=11&Issue=5&ArticleID=1.
[3]Los académicos lo han identificado como un sacerdote baru por el uso de altares para la adivinación. Véase Marvin Sweeny, "Prophets and Prophecy in the Ancient near East," Journal of Biblical Literature 124, no. 1 (2005): 155.
[4]El Adversario existe, el Adversario busca hacer daño (principalmente con la estrategia del engaño), pero el Adversario no es todo poderoso y, como dice Carson, “Dios es bueno, Dios es soberano y hay misterio en el problema del mal.” Y, en el caso de Daniel 7, tampoco se debe suponer que esto sucede fuera del control de Dios. Véase D. A. Carson, "God, the Bible and Spiritual Warfare," Journal of the Evangelical Theological Society 42, no. 2 (1999): 267–68.
[5]Cp. Peter H. Davids, The First Epistle of Peter (Grand Rapids, Mich., Estados Unidos: Eerdmans, 1990), 188–97.
©2006Milton Acosta

4 comentarios:

Anónimo dijo...

esta bueno tu editorial pero es discutible lo que dices....
te recomiendo que leas los editoriales de esta pagina

www.antesdelfin.com\

en la seccion bilia RESPONDE

te ayudara mucho

Anónimo dijo...

quiero saber cual fue el otro animal que Dios dejo que hablara

Anónimo dijo...

Antes de "guerra espiritual" debemos preocuparnos por la obediencia diaria, consistente y sostenida.

Felicita Peña dijo...

el que no es contra nostros es con nostros, no es necesario decir q es mas importante la obediencia, es bueno saber sobre guerra espiritual tambien, DIos bendiga a quienes propagan la escritura por todo el mundo como dice la biblia que debemos hacerlo, critiquemonos menos como hermanos y apoyemonos todos como hijos de un mismo padre