noviembre 06, 2006

Cambio de Gobierno (1)

Cambio de Gobierno (1)
Qué tiene que ver la crianza de los hijos con la seguridad nacional
©2006Milton Acosta

En la Biblia hay varios discursos de despedida, incluyendo los de Moisés, Josué, Samuel, Jesús y Pablo. Estas “últimas palabras” cierran una etapa y abren una nueva en la historia del pueblo de Dios y de las comunidades específicas a las que se habla. Una diferencia curiosa de la despedida de Samuel con respecto a otras es que Samuel se despide (1 Samuel 12), pero no se va enseguida (muere en el capítulo 25).

En 1 Samuel 12 encontramos pues el discurso[1] del último de los jueces, Samuel, quien además es el primer gran profeta después de Moisés. La reflexión es para dos épocas: al final de los jueces y al inicio de la monarquía. El lugar del discurso en el libro sin duda agua la fiesta del final del capítulo 11, donde Israel celebra las victorias que les ha dado su nuevo y flamante rey Saúl. El texto es una mirada al pasado y al futuro con el presente como plataforma.

Sin el ánimo de pretender mirar cada punto en detalle, examinaremos brevemente algunas cuestiones centrales del discurso,[2] cuales son: primero, qué ha hecho y qué no ha hecho Samuel; segundo, qué ha hecho Dios; y por último, una interpretación de la petición de un rey. El texto es un excelente modelo de cómo hacer teología de toda la Biblia para realidades actuales.

Los versículos 1 y 2 dan a entender que ya la decisión sobre el rey está tomada: pidieron rey y rey le han puesto. La declaración de Samuel aparece en una pequeña estructura quiástica:

A Y ahora, he aquí el rey andará delante de ustedes.[3]
B Yo estoy viejo y lleno de canas. He aquí mis hijos están con ustedes.[4]
A’ Y yo en andado delante de ustedes desde mi juventud hasta el día de hoy.
La cronología de la narración es futuro-presente-pasado. Lo normal sería pasado-presente-futuro, así como lo normal en Israel debería ser el reino de Dios y no de un rey ¡y menos uno como Saúl! Da la impresión que el relato cronológicamente invertido reflejara que las cosas en Israel también están al revés. De todas maneras, el presente está donde debe estar: Samuel está viejo y sus hijos ahí están. El líder saliente es realista: estoy viejo y lleno de canas. Eso es lo que ha precipitado un futuro con rey, a pesar de que el pasado (la vida de Samuel) sea irreprochable.[5]

Ese presente que es el centro tanto de la cronología como del quiasmo literario, parece ser también el centro del problema. A la inapelable vejez se le suma otra realidad que Samuel tampoco puede esconder: sus hijos. No es tan evidente por qué se mencionan y por qué en ese lugar. Alter sugiere que se trata de una “dinastía fracasada.”[6] Nos parece dudoso porque no ha existido el modelo dinástico en Israel hasta el momento: Josué no es hijo de Moisés ni dejó sucesor; los jueces carismáticos por definición no tenían sucesores; a Elí no lo sucedieron sus hijos. Entonces, ¿por qué habría de esperarse que la referencia fuera dinástica? Tal vez es mejor pensar simplemente en un problema compuesto. La vejez de Samuel, el desafuero de sus hijos y la amenaza de los filisteos son las tres razones por las que han pedido un rey. El pueblo erróneamente piensa que, como las demás naciones, estará mejor y más seguro con otra forma de gobierno, con otro tipo de líderes. Pero, como muestra el resto del texto, el problema central no es de estructuras y jerarquías. El asunto es más profundo… (Continúa en “Cambio de Gobierno 2”).

[1]El discurso tiene un alto contenido de teología deuteronómica (de Deuteronomio) y por eso algunos lo incluyen dentro de los discursos Deuteronomistas, del supuesto Historiador Deuteronomista que propuso Noth. Véase Martin Noth, Überlieferungsgeschichtliche Studien, Schriften der Konigsberger Gelehrten Gesellschaft. Geisteswissenschaftliche Klasse, 18 (Halle: Max Niemeyer Verlag, 1943). Martin Noth, The Deuteronomistic History, Jsotsup 15 (Sheffield: JSOT Press, 1981). José Luis Sicre, "La Investigación Sobre La Historia Deuteronomista Desde Martin Noth a Nuestros Días," Estudios Bíblicos 54 (1996).
[2]En este artículo estoy siguiendo, en parte, un excelente artículo sobre la “teología pública.” I. Howard Marshall, "Biblical Patterns for Public Theology," European Journal of Theology 14, no. 1 (2005).
[3]La expresión hebrea “andar delante de” hace referencia a un “funcionario público.” Véase Robert Alter, The David Story: A Translation with Commentary of 1 and 2 Samuel (New York: Norton, 1999), 65.
[4]¿Había tomado Samuel los correctivos a los problemas con sus hijos (cp 8:1–5)?
[5]Sin ser despedida, nótese la similitud de esta situación con la de Pablo y sus queridos, pero igualmente problemáticos corintios (2 Corintios 7:2–4)
[6]Alter, 65.
©2006Milton Acosta

3 comentarios:

Los Calvo - Peñaloza dijo...

Yo se que yo puedo buscar. pero es mas facil preguntar.
Que es estructura quiástica?

Milton Acosta dijo...

La estructura literaria llamada quiasmo es una estructura tipo espejo en la que los componentes principales aparecen repetidos en orden inverso. Es común que tengan un centro que a veces también está repetido uno después del otro, pero a veces no. En general ese centro es importante en el mensaje que comunica el texto.

Milton

Los Calvo - Peñaloza dijo...

Gracias